
Déjame sacarte los ojos mientras te beso la frente.
Deja que tu sangre corra por mi pecho,
Deja me alimento de tu último suspiro, de tu último sonido.
Para contemplarte cuando mueras, como si estuvieras dormida.
Y pensar que sueñas como si estuvieras viva.
Déjame buscar un cuchillo para sacarte las tripas.
Y saber por fin como eres por dentro.
Y volver a contemplarte ahí tirada, inútil, fría.
Mientras te digo lo que pienso sin que me contradigas.
Déjame contarte de mis sueños y de mis fantasías.
De cómo odio al mundo sin que no te rías
Deja te saco los sesos de un martillazo
Para que ya no pienses cosas malas
O tal vez para que por fin pienses
Al menos como yo lo hago.
Deja que tu sangre corra por mi pecho,
Deja me alimento de tu último suspiro, de tu último sonido.
Para contemplarte cuando mueras, como si estuvieras dormida.
Y pensar que sueñas como si estuvieras viva.
Déjame buscar un cuchillo para sacarte las tripas.
Y saber por fin como eres por dentro.
Y volver a contemplarte ahí tirada, inútil, fría.
Mientras te digo lo que pienso sin que me contradigas.
Déjame contarte de mis sueños y de mis fantasías.
De cómo odio al mundo sin que no te rías
Deja te saco los sesos de un martillazo
Para que ya no pienses cosas malas
O tal vez para que por fin pienses
Al menos como yo lo hago.
Deja te aprieto el pescuezo mientras aun estas tibia.
Para verte de colores rojo, azul y verde.
Deja te disfruto así calladita.
Sin tus gestos y ademanes, maldita.
Deja me despido, sin preguntas y sin dudas
Sin decirte hasta mañana.
Sin prisas.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario